¿Alguna vez te sentaste con una baraja de tarot frente a ti, y pensaste: “Ok… ¿y ahora qué hago?” A mí me pasó, con una taza de café medio frío y esa mezcla de emoción y miedo. Es como mirar un mapa sin saber en qué punto estás parado, ¿sabes?

Rompiendo el mito del “tienes que ir a clases”

Yo también creía que el tarot solo se aprendía en cursos presenciales carísimos o con un maestro secreto en una habitación llena de incienso. Spoiler: no. Puedes aprender en casa, a tu ritmo y hasta con tus propios rituales. Incluso hay quienes, después de un tiempo, dan sesiones como la Lectura del Tarot Chicago il sin haber pisado un aula formal.

Cinco conceptos clave para arrancar (pero en plan relajado)

No te voy a dar definiciones frías de manual, sino lo que me hubiera gustado que me dijeran:

  1. Conexión personal con las cartas – No son solo dibujos, son espejos.
  2. Paciencia infinita – Un día fluye todo, otro día parece un idioma alienígena.
  3. Práctica constante – Aunque sea una tirada rápida de tres cartas por la mañana.
  4. Registro de tiradas – Anota lo que sale y lo que sentiste.
  5. Confianza en tu intuición – Más allá de lo que diga cualquier libro.

Cómo avanzar sin volverte loco

Primero, escoge una baraja que te guste. No importa si es la clásica Rider-Waite o una artística y rara que viste en internet. Luego, dedica 5–10 minutos diarios a mirar una carta y escribir lo primero que te inspire. Sin filtros, sin pensar “esto está bien o mal”. Después, ve probando tiradas sencillas. Así es como muchos terminan haciendo cosas como una Lectura del Tarot en Chicago para amigos y conocidos… y cobrando por ello.

Un truco que me salvó la motivación

Hubo un momento en que sentía que no entendía nada. Entonces, decidí leer para mí mismo una vez por semana y comparar lo que las cartas “dijeron” con lo que pasó. Fue como ver mi propio mini-documental. Esa conexión directa, casi como lo que ofrecen en una Chicago Lectura del Tarot, te da una perspectiva brutal.

Beneficios de aprender desde casa

Conclusión